Wednesday, April 30, 2014

El Yo Interior : El fracaso de superego

Superego es cualquiera que se convierta en portero de la información, este último término acuñado por Henry Minzberg en su tratado de Diseño Organizacional. Superego es también aquel quien sin ser portero de la información se erige en un negador de ayuda perpetua al tiempo que ostenta su autodenominación de solucionador de problemas. Por último superego es una especie con tendencia a extinguirse por el propio ahogo que a su persona autoinflige.

Razones de la existencia de superegos en las organizaciones

. negligencia de la alta dirección para crear una cultura organizacional de crecimiento;
. esfuerzo y dedicación contínua del superego en marcar su territorio;
. existencia de seguidores que avalan al superego y sus técnicas;
. ausencia de auditorías de valor agregado.

Razones por las cuales los superegos no pueden perdurar
. obsolescencia de técnicas para la realización de lo de siempre para obtener más de lo mismo;
. decaimiento racional de la cultura de padrinazgos organizacionales;
. rigidez extrema para afrontar las crisis de los cambios;
. evolución natural de las generaciones más jóvenes.


¿Como llegó superego a perdurar en el tiempo? ¿Como puede un esquema netamente sesentista seguir estable en algunas de las organizaciones actuales del nuevo milenio?.
Bueno, ni tanto ni tan poco, debemos ser justos e indicar que las primeras organizaciones que erradicarán al superego serán las organizaciones de tipo primario, que no son otras que las empresas microestructuradas y/o pequeñas y medianas empresas (pymes).
Luego debemos ser precisos al establecer que las organizaciones de corte industrial serán las que con mayor facilidad detecten al superego y lo desfenestren, siendo la razón de ello que este tipo de organizaciones son con mucho más combativas por los puestos y la perdurabilidad de los ejecutivos que las típicas organizaciones netamente administrativas propias de las corporaciones orientadas a los servicios.

Parecería apriori altamente improbable que una estructura de organización como la que acunó a la industria fordista en el pasado, le brinde hoy la espalda a su mentora y propicie un cambio tan drástico en aras de una visión mucho mas racional que feudal a la hora de repartir puestos en las gerencias bajas, media y alta. Sin embargo debo reconocer que por improbable que parezca eso sucederá, inexorablemente, nos guste o nó.
Quien niegue la realidad en este sentido corre el mismo riesgo que aquellos que nieguen hoy el resurgir de las organizaciones profesionales o de tipo sindical en defensa de los derechos de los individuos, vale decir, es prácticamente un hecho que los superegos tenderán a desaparecer y, hacia fines del 2015, solamente merecerán una curiosa mención por parte de los clásicos de esa década.
Si usted no es un superego, no debería tener demasiados problemas. Si su jefe es un superego y usted está estancado por su culpa, vaya buscando otro mentor, sin prisa ni sin pausa. Si en cambio usted es un superego, vaya propiciando el cambio porque hay un punto rojo en su camisa y una bala lleva su nombre.
Fuente:
Néstor Sanguineti
http://www.estrategia.com

Wednesday, April 23, 2014

El Yo Interior : Cuando se acaba una etapa de la vida, cierra la puerta...

 

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste ya a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender “tu televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte letalmente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio. Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo.
Por Cherly Rosario
soylatino.net
santiago30caballeros.com: Cuando se acaba una etapa de la vida,

Thursday, April 17, 2014

Daz Renders

The Models take vacations because of the Holy Week and the Easter Weekend.

For now enjoy the view of the road only for this week.

012

HAPPY EASTER DAY!!! Drive safe.

Cuando Viaje a La Rep. Dominicana

Visiten A Santiago....

Santiago esta ubicado en la parte central de la region norte o cibao de la Republica Dominicana. Es la segunda ciudad de importancia del pais despues de la capital.

Wednesday, April 16, 2014

El Yo Interior : Que es ser un lider?

Liderar es un arte y no basta por tanto para ejercerlo, con el instinto que más o menos acentuado poseamos para ello. Hay que desarrollarlo conociendo y practicando los principios sancionados por la experiencia y los avances de las ciencias humanísticas.

Que es liderar? Ver respuesta...

Tuesday, April 15, 2014

Oyendo Radio : Lineup en NY/NJ (2014)

ESTA ES LA LISTA DE EMISORAS EN ESPAÑOL EN EL AREA DE NY/NJ
April 2014
FREQUENCIADIAL NUMBERNOMBREFORMAT
AM1280WADOTalk/News
AM1330RADIO VISIONReligious
AM1550ESPN DeportesSports
FM92.7UNIVISION AMERICA NYTalk/News
FM93.1AMOR 93.1Pop, Romantic.
FM96.7X-96.7Tropical
FM97.9MEGA 97.9Tropical

 

List Subject to be changed without advice.

Wednesday, April 09, 2014

El Yo Interior : Como Protegerse de las Personas Envidiosas

Cualquier persona debe aprender a protegerse de los envidiosos. La lección más importante más importante de la envidia es que los envidiosos son peligrosos. Es más fácil que una persona envidiosa se tire de un puente a que admita que tiene envidia.

Una persona envidiosa envenenará tu vida, mentirá y difundirá rumores acerca de ti. Tratará de destruir todo lo que recibe si sabe que viene de ti.
 

El primer paso para protegerse de gente envidiosa es ser capaz de identificarlos. Cuando tú tienes status, inteligencia y carisma, estas cualidades destacan como moscas en la cola de un caballo. Este es el verdadero significado de la envidia.

Una persona envidiosa puede serlo en un plazo de cinco segundos. Te aborrece y pasa a planificar tu caída, todo ello a los pocos minutos de verte por primera vez.

Una vez que se descubre la envidia, no hay mucho que esa persona pueda hacerte. Sin embargo, ese "no mucho" es como una pesadilla. Debes de ser capaz de entrar en una habitación e identificar la envidia lo más rápido posible, captando la envidia cuando surge.



Si sólo reconoces la envidia y su significado cuando la gente comienza a actuar en consecuencia, ya es demasiado tarde para ti. Porque si una persona ya está tratando de provocar tu caída y está convirtiendo a otros a su causa de odiarte, entonces ya está actuando su envidia.

Cómo protegerse de la envidia ajena
 


Recuerda la regla principal sobre la envidia: Nunca ayudes a una persona que te envidia. Cuando haces esto, estás mostrando magnanimidad y otras buenas cualidades. De esta manera, sólo harás más fuerte la envidia del envidioso y éste aumentará los ataques contra ti.

Por definición, una persona envidiosa no puede sentirse agradecida por ninguna cosa buena recibida y reacciona a todo esto con ira y deseos de destruir. Robert Greene en "Las 48 leyes del poder" lo deja muy claro: "no trates de hacer favores a los que te envidian, van a pensar que eres condescendiente con ellos". En esta definición explicó muy bien el verdadero significado de la envidia.

No tomes en serio lo que la persona envidiosa hace o dice, cuanto más reactivo seas, más éxito tendrá la persona envidiosa en hacerte daño. Una persona envidiosa no es capaz de tener una relación de cooperación contigo basada en el intercambio justo. Por esta razón, simplemente no se molesta en encontrar respuestas a sus preguntas.

Es mejor para ti centrarte en algo más productivo, en lugar de tratar de responder a las acciones de la persona envidiosa Si no necesitas compartir el mismo lugar con la persona envidiosa, entonces la mejor cosa que puedes hacer es lo mismo que con el cáncer: ¡aplicar principios de detección y eliminación!

Basta con abandonar toda la interacción con la persona envidiosa, tan pronto como te sea posible. Esto puede parecer una manera difícil de tratar con ella, ¡pero es la única forma para que te salves de muchos dolores!
 Cómo protegerse de la envidia ajena 

Si por las circunstancias estás obligado a permanecer en un mismo lugar con una persona que tiene envidia de ti, trata de reducir la interacción con esa persona al mínimo necesario.

Y asegúrate de no estar involucrado en ninguna cooperación con la persona envidiosa en cualquier actividad que sea importante para ti. Por definición, si eres una persona de mayor nivel (moral, personal, económico, social, lo que sea) que la persona envidiosa, ésta solo tendrá un objetivo en mente que será destruirte cueste lo que cueste.

Puedes evitar estos males con solo expulsar a la persona envidiosa de tu vida. Nunca olvides evaluar el significado de la envidia en una persona envidiosa. Ningún otro remedio es tan eficaz.

Fuente : Como protegerse de la envidia ajena



Wednesday, April 02, 2014

El Yo Interior : Las excusas más recurrentes, o cómo la culpa es siempre de los demás


"Te lo dije", "Te conozco como si te hubiera parido", "Esto lo hace todo el mundo" o la siempre socorrida “Se cayó sólo y se rompió”. 

Éstas y otras muchas son las excusas que recoge Francisco Gavilán en "
Yo no he sido" (Ed. Zenith), un manual de la disculpa de reciente publicación donde recopila las justificaciones a las que recurrimos constantemente y aporta la explicación ilustrada de en qué consiste ese arte tan humano de no tener nunca la culpa. 

“En la mayoría de las ocasiones la excusa es un autoengaño”, explica Gavilán. "A veces la utilizamos para salvar la propia imagen; en otras ocasiones recurrimos a ella para no herir a las personas, porque nuestras motivaciones desnudas pueden ofender a los demás y para evitarlo, nos inventamos otras”. Se trata siempre de lo mismo, resume el autor: “Atenuar la tensión en una ocasión que nos compromete” y salir victorioso de “situaciones que, de no ser convenientemente excusadas, podrían dañar nuestra autoestima”.

Necesidades tan humanas, en el fondo, que nos llevan a todos a demostrarnos increíblemente poco originales a la hora de justificarnos y a recurrir, una y otra vez, a algunas de las excusas más repetidas:
 


Las excusas más recurrentes, o cómo la culpa es siempre de los demás
Teoría de “la frase sacada de su contexto”

Gavilán explica que “el uso de este tipo de exculpación y de la frase fui malinterpretado es, con frecuencia, una demostración de insuficiencia profesional que implica tácitamente culpabilidad” porque el que la utiliza, “suele carecer de otros argumentos para defenderse”. Son especialmente los políticos quienes más recurren a ella, generalmente como parte de “argumentos defensivos que podrían muy bien enmarcarse en una psicología del kindergarten cuando carecen de ideas razonables o falta de tiempo para elaborarlas”.
El inquietante caso de los lectores de mentes

“Sé lo que pretendes”, “Me imagino lo que estás pensando”, “Te conozco como si te hubiera parido”, “Todo te importa un bledo” y “No te lo explico porque no lo entenderías” son algunas de las excusas con que revelamos al mundo nuestro inquietante poder para leer la mente ajena. “En la vida cotidiana son innumerables las personas que se atribuyen este poder y lo usan como disculpa de su propia conducta”, explica Gavilán.

Una lógica que, por supuesto, tiene también su contrapartida a toro pasado, todavía más misteriosa: la capacidad de algunos para conocer los pensamientos que tendrían los demás en determinados supuestos. “Pensé que no te importaría”, “No te lo dije porque sabía que te enfadarías” o “No te invité porque sabía que no vendrías” son algunos ejemplos.
“Se lo tenía merecido”

Una excusa tristemente célebre por la frecuencia con que muchas personas son en nuestro país objeto de violencia o abuso en la pareja. “No es una defensa legalmente válida”, explica Gavilán, “pero ya se encargarán los abogados defensores de ataviar esta excusa como una variación de legítima defensa”. En realidad, la fantasía de que cualquiera se merece lo que le ocurre se aplica a muchos otras situaciones cotidianas y por suerte, no siempre tan dramáticas. Recurrimos a ella cuando le hacemos algo malo a otra persona porque “la racionalización es una técnica mental que le permite a uno mentir sin sufrir sentimientos de culpabilidad”.
Cuando mañana significa nunca

El procrastinador que se atreve a contradecir el refrán dejando para mañana lo que puede hacer hoy encuentra toda suerte de excusas, incluyendo algunas excluyentes entre sí. Nótese que las dos explicaciones más comunes que nos damos para evitar hacer algo son “ahora no tengo tiempo” seguida de “tengo mucho tiempo: puedo hacerlo mañana”.

“Las tácticas dilatorias que emplean los postergadores son siempre racionalizadas”, explica Gavilán, e incluyen siempre una explicación aparentemente lógica de por qué no conviene hacer una tarea inmediatamente.
 Las excusas más recurrentes, o cómo la culpa es siempre de los demás
Año nuevo, excusa vieja

Otra táctica de postergación –si no el colmo de la técnica– es retrasar las tareas pendientes en plazos de año en año. Entre estas tareas hay cuatro “buenos propósitos”, que es el nombre que reciben cuando en su cumplimiento media el hecho de que estemos a principios de enero, especialmente comunes: adelgazar, dejar de fumar, estudiar y hacer ejercicio. Una “ilusión irracional”, explica Gavilán, “que se refleja en la generalizada fe en la magia del año nuevo. A éste lo consideran capaz de cambiar su suerte, su vida y hasta su indolente forma de ser. Como si el ritual de sustituir un calendario por otro tuviera, por sí mismo, la facultad de influir en las neuronas que rigen su conducta”. Con frecuencia lo único que hacemos es retrasar una tarea –si estamos antes de año nuevo– o renunciar a hacerla porque ya ha pasado el año nuevo.
“Todo el mundo lo hace”

La redundancia fácil reza que todo el mundo recurre al lo hace todo el mundo. “Es un comodín válido para evitar enfrentarse a alguna acusación”, explica Gavilán en su libro. “La excusa de todo el mundo lo hace no sólo sirve para adormecer la conciencia acusando de lo mismo al conjunto de la ciudadanía o del mundo, sino para reforzar ideas y actitudes preconcebidas. ¿No lo hace todo el mundo? se convierte, pues, en la respuesta-excusa más común entre las gentes porque se le atribuye la aplastante lógica de la mayoría. Ya se sabe: ¡Millones de moscas que comen mierda no pueden estar equivocadas!”
 Las excusas más recurrentes, o cómo la culpa es siempre de los demás
Síndrome del “tardón crónico”

La hora de entrar al trabajo o a clase, cuando nos citamos con un amigo, si pedimos hora para el médico o si queremos ir al súper antes de que cierre… El día de cualquiera está lleno de horarios a rajatabla y muchos tienden a adquirir compromisos relacionados con el tiempo que luego incumplen. “La excusa del tardón crónico intenta explicar que la tendencia a llegar tarde a las citas o al trabajo es debido a algún tipo de trastorno psicológico, más que al descuido personal o al deseo consciente de hacerlo”.
Síndrome del “estrés premenstrual”

La excusa menstrual puede servir para exigir comprensión o para vehicular un reproche sólo con cambiar su persona verbal. Si alguien dice de sí misma “estoy con la regla”, normalmente lo hará para demandar comprensión o justificar su conducta; pero si alguien dice de una mujer que “debe tener la regla”, habitualmente es como reproche de una conducta inapropiada. En su libro, Gavilán anima a las mujeres a no recurrir al ciclo hormonal para justificarse, pues tal abunda en la brecha diferenciadora que alimenta la mitología de la desigualdad. “Aceptar que el síndrome del estrés premenstrual puede ser un arma de doble filo. Puede excusar en algunos casos, pero puede provocar sospechas y prejuicios en muchos otros. Esto podría causar un retroceso en la lucha de las mujeres que no han tenido un papel en la historia, ¡sino siempre un trapo!”.
Yatelodijistas, los profetas del pasado

“La percepción retrospectiva es una ciencia exacta”, ironiza Gavilán. Bien sea antes –“Ya lo verás”– o después –“Ya te lo dije”–, los yatelodijistas se creen en conocimiento de los resortes profundos del mundo para repetirnos una y otra vez que nos lo advirtieron sin que importe mucho, en realidad, si en efecto llegaron alguna vez a advertir nada. “Son autoengaños que les resultan útiles para obtener reconocimiento social”, cuenta Gavilán.
 Las excusas más recurrentes, o cómo la culpa es siempre de los demás
“La televisión me impulsó a hacerlo”

Existen muchas personas dispuestas a cometer actos repudiables y después culpar a la televisión con toda tranquilidad. También hay quien responsabiliza a su libro de cabecera, al videojuego al que juega, a los juegos de rol, a la pornografía y hasta a los mensajes subliminales escondidos en las letras del rock and roll. Otras tantas personas, incluyendo a veces expertos, profesionales y periodistas especializados, están dispuestas a concederle a los productos culturales y de entretenimiento su cuota de responsabilidad en conductas que, de no mediar esta excusa, se clasificarían sin trámite como simples fechorías.
“Son cosas del destino”

“Aún en la era llamada racionalista, el destino es coartada de los fatalistas, que lo utilizan como excusa para explicar los fracasos, los errores, las tragedias y demás avatares de su vida o la de los demás”. Gavilán habla al respecto de la teoría de la inevitabilidad, es decir, “el convencimiento de que la vida comporta unos riesgos de un rango superior, absolutamente imprevisibles y, por tanto, inevitables”. Una excusa, según el experto, especialmente socorrida en caso de accidente. “Cosas que pasan”, “Es inevitable” o “La vida es así” son sentencias con que resumimos la quintaesencia del mundo pero que, en realidad, eximen de culpa y responsabilidad –muchas veces, la propia– en caso de que la fatalidad sea consecuencia de la propia imprudencia.
Dios, una excusa divina

¿Cuántos reyes y líderes del mundo lo han sido “por la gracia de Dios"? ¿Cuántas guerras santas no han acontecido en la historia movidas por la voluntad supuesta de una deidad? ¿Cuántos no se reconcilian con nuestra propia ignorancia humana con un “Los caminos del Señor son inescrutables”? ¿Cuánto consuelo no encontramos creyendo que “Dios pone a cada uno en su lugar”? De lo incomprensible a lo injustificable, Dios es la gran excusa a la que recurren muchos para encontrar consuelo, explicación o justificación de una conducta, desde el dictador a la ama de casa y sin importar, en realidad, que pretendamos explicar una buena o mala conducta: Dios, por lo visto, es responsable de todas. Una disculpa que, además, choca con el libre albedrío que ese mismo Dios nos concediese, según reza su teología, para que fuésemos libres.

Fuentes:
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/03/08/las-excusas-mas-recurrentes-o-como-la-culpa-es-siempre-de-los-demas-93912/
Y

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